martes, 5 de febrero de 2008

Trenes con o sin destino

Puedo tomar dos opciones, esperar en la estación que se espera que espere y subir en el primer tren que pase, esa sería una elección. La responsabilidad de lo que ocurriera sería solo mía. No me serviría de excusa decir que es lo que se esperaba que hiciera, tampoco decir que es lo que se ha hecho siempre, ni siquiera el hecho de que el único tren que pasa por la estación donde me encuentro va en esa dirección.
La otra elección es meditar hacía donde me dirijo, saber si el próximo tren que pasa, es el que en verdad deseo tomar. Puedo sentir que no me conviene subir, puedo decidir seguir esperando hasta que pasé otro tren, puedo pensar que caminando no llegaré al lugar donde pretendo ir. Quizás no me apetezca continuar el camino sola y decida subir al fin, con todos al tren. Pero también puedo pensar que en realidad si somos muchos los que no deseamos subir al tren, si somos muchos, los que deseamos llegar a otro destino, igual el tren puede parar en alguna otra estación, puede regresar parte del camino, pueden modificarse las vías de su trazado.
A simple vista solo habían dos elecciones posibles, pero si me detengo a pensarlo con el corazón, si decido reunir el coraje para verbalizar mis inquietudes, es posible que otras personas sientan el mismo deseo que yo de cambiar con lo establecido e igual entre todos encontremos nuevos caminos y formas de llegar a nuevos destinos.Hoy no quiero romper el trazado, ni siquiera estoy segura de que dirección tomar, mis dudas pueden llevarme a ningún lugar, solo sé que necesito mirar y ver flores, no hojas secas.
Solo sé que el destino no es solo el lugar hacía donde nos dirigimos, es también la forma en que decidimos llegar al lugar en que habitan nuestros sueños, nuestras inquietudes, el lugar no importa tanto como la forma en que decidimos llegar a él.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchos trenes, muchos caminos .. Tú bien lo sabes, pero a veces es muy dificil que decision tomar, como o con quien continuar, nadie dijo que fuera fácil vivr la vida, pero lo que si sabemos es que no es imposible; con cada paso, acertado o erroneo aprendemos, la vida es una continua escuela, lo díficil muchas veces es aprender de los fallos, y continuar.

Te quiero, y elijas el camino que elijas, cojas el tren que cojas, siempre estaré a tu lado. Siempre podrás confiar de mí.

Un besazo princesa. Jontxu