lunes, 24 de marzo de 2008

...Erase una vez...

Y ese fue el momento en que todo comenzó, el momento en que se hizo la luz, mostrando mi pequeño cuerpecillo en el cúmulo de almas que piensan en voz alta a lo largo de esa inmensa tela de araña que se ha creado para ellas, o quizás entorno a ellas. Sin mirar, sin saborear, sin escuchar, sin esperar nada a cambio, sin hablar pero sabiéndose unidos por un invisible pensamiento común. Y ese fue el momento en el que me encontré aquí, rodeada por la inmensidad. Soñando con tener uno de esos sueños en los que un príncipe encuentra su cuento y escribe una de esas historias solo para mí. Y ese fue el momento en el que decidí ponerme a escribir... desde mi mundo, desde mi propio caos.
Vivir de sueños es abandonar este mundo paralelo, esta vida inventada y llegar a sentir por todos los poros de la piel, rendirme cuando aún no ha comenzado la historia y escapar, escapar muy lejos donde los sueños no se acaban y la imaginación no depende de metros en hora punta o escaleras de caracol, huir en el silencio de mis propias palabras, llorar en el lugar donde el mar se tragará mis lágrimas, claudicar e instalarme en la tristeza mejor, refugiarme en un te quiero, desistir ante mi miedo y el tuyo, esconderme cuando suplico por ser vista, renunciar a morir sin ti y a vivir contigo. Despertarme a medianoche y flaquear a tu lado es parte de ese sueño en el que vivo y prefiero vivir, parte del lado interno más fogoso de esta timidez externa.
Por eso, prefiero compartir almohada con mi sueño, arruinar mi vida entre sus plumas, y caer en picado de esta nube, porque sólo así podré fallecer en vida, morir en sueños, sonreir en la tristeza, encontrar tranquilidad en este mundo de relojes andantes y princesas sin cuento, entregarme sin dudas y vivir, sí, vivir sin aire.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Soñar con tener uno de esos sueños en los que una princesa encuentra su cuento y escribe una de esas historias solo para mi.
Precioso, simplemente

Anónimo dijo...

Me das unos cuantos buenos consejos, desde tu de honestidad y humildad, en estos tiempos inciertos.

Para un lector probablemente mediocre, las palabras que nos regalas, y dices diferentes, son también muy bellas.

Un beso enorme

Anónimo dijo...

Hoy he llegado a tu blog, por primera vez y de rebote, y he querido escribir antes de leer los comentarios que te haya podido dejar la gente, para que no se me borre el sentimiento que me ha generado leerte...

No sé, estoy sin palabras. Me ha encantado, me pasado horas leyendo todos tus escritos, y veo que tienes bastantes seguidores, por favor, ¡sigue haciendolo! Aquí tienes a un nuevo seguidor.

Y... ya está :) me gustaría pedirte disculpas por la intromisión en tu blog, sin haberte pedido ningún permiso y bueno, darte las gracias por lo escrito :)
Yeray (Valladolid)

Anónimo dijo...

Consigues transmitir que no es poco, no me canso de visitarte. Pero se te ha olvidado escribir la segunda parte, ¿sí? en la que resucitas y repartes sonrisas

Ahí va el abrazo(pero gratis e? y con mucho cariñi) Marta

Anónimo dijo...

Que pasada como escribes, que pasada coo expresas lo que sientes, la verdad es que ayer sin ir más lejos, hablando contigo, solo conseguia leer de tus dedos, un: bien, sin más. Ahora se que no estás ni bien, ni sin mas.
La verdad es que me gustan mucho más esos sentimientos alegres que tb nos transmites, pero bueno, para conocer la felicidad primero hay que conocer la trsisteza, asi que animo.

Y por muchas veces que caigas en picado de tu nube, recuerda, que siempre habra gente cerca tuyo que te ayudara a levantarte y te mostrara el camino para regresar de nuevo a otra nube mucho mejor.

Un abrazo para tí, tambien gratis, por los muchos que me has dado a mi en nuetsro camino. Te quiero.
Ainoa